Premiadas al MEJOR VESTUARIO en los Premios Goya 2019

Tras la resaca de la 33 Gala de los premios de la Academia de Cine Español de este fin de semana, analizamos las películas que fueron nominadas al Goya de mejor Vestuario y damos nuestra opinión de tan magníficos trabajos de indumentaria, maquillaje y caracterización en general.

La catalana Mercè Paloma, no se llevó el Goya por “El fotógrafo de Mauthasen”, sin embargo, obtuvo el premio Gaudí de cine al mejor vestuario, meses antes. Mercè recalca en varias entrevistas lo doloroso que le supuso leer el guion y enfrentarse al diseño de dicha película.

A un texto tan gris, aplaudo la manera en que supo crear diferencias entre los personajes, colocando gorras y accesorios de diferente manera, para romper con la homogeneidad de los pijamas de rayas y las casacas grisáceas de los oficiales nazis. 

El vestuario de “Quién te cantará” fue confeccionado por Ana López Cobos. Es una película de personajes profundos, complicados, donde prima un vestuario muy minimalista de tonos lisos, escala de grises, blancos, negros y granas, y donde materiales de lentejuelas y swarovski resaltan el estatus de la protagonista. Ha estado pensando con cuidado sin duda, pero tenía serios competidores para ser el mejor.

Mi favorita, la maravillosa Lena Mossum, recordémosla en destacadas películas como “Los fantasmas de Goya” (2006) y “Las 13 Rosas” (2007), tampoco fue la ganadora en “El hombre que mató a Don Quijote”. En mi opinión, cuando se juntan lo mágico y lo real, lo atemporal, lo histórico y lo contemporáneo, uno no sabe si le fascina o le desagrada, y quizás ese batiburrillo de épocas fue lo que no terminó de convencer a los máximos de la Academia.

Todo lo contrario, ocurrió con la ganadora al Goya 2019 de Vestuario Clara Bilbao, en la película “La sombra de la ley”, la cual interpretó con sumo cuidado el periodo en que transcurría dicho film. Barcelona 1921: policías, anarquistas, militares, nocturnidad, obreros … Clara Bilbao debió de disfrutar muchísimo la recreación de estos glamurosos y convulsos años 20´. Lo hace dentro de una paleta muy uniforme de colores fríos, en su mayoría, para trajes clásicos de tres piezas y abrigos largos elaborados con tejidos tramados de lana, paños gruesos y pesados, y camisas de algodón de cuellos de pico o redondos, corbata y sombreros. Sólo por el volumen de personajes y de vestuario ha sido un merecido galardón.

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